La verdad es que cuando comencé mi labor como Concejal, seguramente como
todos, tenía muchos sueños y expectativas de ser un verdadero aporte a mi
comuna en la cual nací, donde he vivido toda mi vida, e hice mi familia. -Lleno
de ideas, (lo que no es raro en mí), por concretar muchos proyectos pendientes,
comencé a estudiar las principales problemáticas de Bulnes, ayudado por cierto,
de muchas personas que me detienen en la calle, me invitan a sus reuniones o
simplemente en tertulias me hacen ver sus puntos de vista.
NUESTRA REALIDAD ACTUAL
Los perros vagos, la calidad de la educación pública, caminos rurales,
el medio ambiente (temas como la instalación de la termoeléctrica, uso de la
leña y los malos olores, son sin ninguna duda, parte de lo que ha estado
presente en todas las opiniones que he recogido), acceso a Bulnes, barrio ferroviario,
drogadicción en la adolescencia y en adultos, recuperación de la Plaza de Armas
como espacio público, solución definitiva de la ya añeja aspiración de la calle
hacia el estadio o Avenida Campos de Deportes, que de Avenida no tiene nada. Temas
de adultos mayores en situación de soledad y abandono, violencia intrafamiliar,
de esa cruda y que destruye a padres e hijos por igual.
SUMA Y SIGUE
¿Qué hacer con el paseo peatonal y con la ex cancha Yanine?, etc. Todos
temas importantes, los que por cierto requieren de verdadera urgencia. Cada uno
de ellos, y como es mi deber y compromiso, los he expuesto al interior del
Concejo Municipal, y ha generado consenso de todos mis colegas colegiados, y
sobre estos temas tan relevantes, y que ya no pueden esperar, se han tomado
acuerdos en el Concejo con el apoyo de todos, para obviamente ser solucionados,
y en eso estoy…Esperando.
¿Qué sucede entonces, por qué problemáticas tan simples, tan
extremadamente básicas, que casi requieren más gestión que recursos, se hacen
tan difíciles de obtener? Los resultados inmediatos, rápidos, que respondan a
la urgencia de quien los necesita, no son precisamente una característica de
este gobierno comunal. La pregunta exacta es ¿por qué motivo no pueden ser
abordados prontamente como la comunidad lo requiere? ¿En qué topamos para
acelerar el paso?
¿Incapacidad?, ¿Falta de interés?, ¿pereza?, ¿falta de liderazgo?, ¿comodidad
o flojera? Al respecto, espero sinceramente que la respuesta que algún día
quede de manifiesto, no arroje ninguna de estas funestas alternativas, y sólo
quede de manifiesto mi inquieta imaginación, la que muchas veces va más rápido
que yo.
La oportunidad actual de ser Capital Provincial, obliga a Bulnes, a sus
autoridades y a su gente, a dejar el paso de tortuga, ese paso característicos
de los pueblos apacibles, donde la vida se detuvo y nada tiene apuro; esos
pueblos pequeños, donde las necesidades son de una austeridad tan marginal, que
se ve sólo replicada en los cuentos de Mariano Latorre, sin embargo, la realidad
de Bulnes es diferente, porque la rapidez de las necesidades, la vorágine de la
vida que nos absorbe y que no espera, han generado otra realidad, una que no
admite lentitud en los dinámicos procesos que siempre van cambiando, ya sea en
nuestras necesidades, como en nuestros objetivos.
La velocidad, esa que nos impone el desarrollo constante, desarrollo que
todos queremos, ya que con él viene todo lo demás, no es mala, al contrario,
aceleran la consecución de los objetivos y habla bien de quienes la imponen.
Sin embargo, hay otras personas que utilizan otro sistema, que corren por el
carril de baja velocidad, pero al menos no interrumpen a quienes no tenemos
tanto tiempo para esperar, o al menos no deberían obstaculizar.
UN PROVERBIO QUE DEBEMOS PRACTICAR
“A veces hay que ser tan moral, que debemos saber hacernos a un lado,
para no entorpecer al que viene más rápido y más entero que nosotros mismos”.
Poner
profesionales y técnicos capaces y comprometidos con la comuna, es una manera
de acelerar el tranco. Hay que ponerse zapatillas con clavos para correr esta
carrera, y no podemos, ni debemos perder esta oportunidad de trabajo conjunto,
porque juntos las ideas se potencian. Nadie logra las cosas solo en esta vida,
somos por lo tanto seres intrínsecamente sociales, que deben vivir en
comunidad, y en consiente y total entrega hacia la comunidad.
Por el contrario, si seguimos recorriendo este camino al paso actual, pasará
tanto tiempo, que me volveré viejo esperando, seré ya viejo y sin fuerzas, y
seguiré entrando a mi ciudad por un acceso feo y sin identidad, recorreré un
barrio estación sucio que divide a la ciudad en dos, me empolvaré en un acceso
al estadio y sus barrios que aún esperan una solución que les de dignidad, seguiré
sabiendo de mujeres violentadas, sin apoyo profesional efectivo, la droga
tomándose los colegios y los barrios, abuelitos abandonados, que se visualizan
sólo cuando los medios nos anuncian su muerte, personas mordidas por mascotas
en la calles, un paseo que no es paseo, y una Plaza de Armas oscura, donde ya
no va nadie. Desde esta columna, los llamo a despertar, a sacar energía de las necesidades
de la gente que depósito su confianza en nosotros, y a ponerse las pilas por Bulnes,
por dignidad, por moral, por criterio…¡Y el que no quiera o ya no pueda!,
"NO
PERJUDIQUE AL RESTO, A LA COMUNA, NI A
LA GENTE “LA PUERTA ES ANCHA, POR AHÍ CABE CUALQUIERA”
Para El Examinador.cl
Nelson Campos
Concejal de la comuna de Bulnes